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Orgia en un hotel

Yolanda atrajo con su mano a Fernando y se colocó detrás de su amiga y comenzó a acariciarla el ano a la vez que le hacía una mamada al chico, luego la penetró con un dedo a su amiga en el culo y la follaba con él.<br />
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Iba a acabar la jornada laboral en un hotel turístico y el turno de la tarde estaba a punto de marcharse cuando vinieran a sustituirlos. Quedaron para tomar una copa en la casa del maitre del restaurante del hotel. Iban a acudir las dos recepcionistas, dos camareros muy amigos suyos y se uniría su esposa que le esperaba en casa. Acabó el turno y fueron a la casa, entraron, su mujer no estaba, todavía no había llegado.<br />
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Se pusieron cómodos en el salón y él sirvió unas copas. Luego puso música y comenzaron a beber. El sacó a bailar a una de las recepcionistas, bailaban muy abrazados, en el sofá la otra recepcionista muy picaramente puso la mano en el muslo de uno de los camareros y comenzó a bajarla hasta llegar cerca de su paquete cosa que excitó al hombre. Antonio, el dueño de la casa lo vio y a su vez fue bajando la mano por la espalda de su compañera de baile hasta llegar a su culo y comenzar a manosearle lentamente. La mujer entonces le besó en la boca y le soltó los botones de la camisa para luego proceder a quitársela. <br />
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En el sofá mientras tanto la joven que estaba entre los dos camareros desnudaba a uno de ellos mientras el otro la desnudaba a ella hasta dejarla solamente con las braguitas. Sonó en ese momento la llave en la puerta y entró Yolanda la mujer de Antonio, cuando entró en lugar de mostrarse enfadada se excitó rápidamente y sus pezones se pusieron completamente duros marcando la tela de la blusa. En mitad del salón vio como la rubia recepcionista había desnudado a su marido salvo el bóxer y en el sofá uno de los camareros también estaba desnudo mientras María la joven recepcionista solo llevaba unas braguitas minúsculas dentro de las cuales enredaba la mano del otro camarero todavía vestido. Ella se dirigió a él y después de darle un húmedo beso le sacó la camiseta que portaba y se arrodilló ante él bajándole los pantalones.<br />
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Acercó su boca a la polla por encima de la tela del bóxer y comenzó a morderle el pene y a acariciarlo consiguiendo que se pusiera muy duro. Notó como por detrás de ella llegaba Kristin completamente desnuda y la besaba el cuello a la vez que la sacaba la ropa dejándola desnuda. Ella estaba centrada entretanto en lamer el glande de Fernando y acariciarle los huevos consiguiendo que el muchacho se excitase terriblemente. Ahora estaban todos desnudos. <br />
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Yolanda era morena con ligeros brillos cobrizos, ojos marrones y labios delicadamente sensuales, pechos grandes rematados por unos pezones grandes rosados, su pubis rasurado y un culo rotundo, redondo y de carnes prietas. Kristin era rubia de estatura media, ojos marrones, labios gruesos, pechos medianos de pezones grandes rosados también, pubis con algo de vello rubio y un culo redondo como un melocotón. Alba era una chica más joven apenas de veinte años, morena, de ojos azules, labios finos, pero de sonrisa amplia. Pechos pequeños con dos pezones color café oscuro, el pubis con solo una tira de vello negro y un culo redondo pequeño y respingón.<br />
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Kristin cuando liberó la polla de Antonio se quedó completamente extasiada y mojada, pero alucinada por el considerable tamaño de la verga. Yolanda vio su reacción y la dijo que eran 23 cms., pero que iba a disfrutar mucho. Kristin apenas podía metersela en la boca así que se centró en darle lametones y en besar el glande hasta que logró metersela y comenzó a mamarla hasta que ésta se puso completamente erecta y muy dura. El se sentó en el suelo apoyado en sus codos y con la polla apuntando al techo y la rubia recepcionista se ponía sobre semejante falo y se clavaba enteramente. Comenzó a botar sobre la polla primero muy lento acostumbrando su vagina a tremendo instrumento, pero luego más rápido, pero no queriendo que el polvo fuera rápido de vez en cuando paraba su ritmo y apretaba también sus músculos pélvicos. Yolanda atrajo con su mano a Fernando y se colocó detrás de su amiga y comenzó a acariciarla el ano a la vez que le hacía una mamada al chico, luego la penetró con un dedo a su amiga en el culo y la follaba con él. Luego girándolo logró introducir dos y por fin tres, ya estaba listo. Fernando se colocó detrás de la rubia amazona y puso su verga en la entrada del ano y acompasó los movimientos a los de la mujer hasta lograr penetrarla unos pocos centímetros. Luego la penetró de un solo golpe y empezó a follarla al mismo ritmo que ella botaba sobre la polla de Antonio.<br />
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Yolanda la comía los pezones mientras tanto y la daba los dedos para que ella los lamiera. A su lado, Javier había puesto las piernas de Alba sobre sus hombros y la estaba penetrando follándola rítmicamente a una cadencia primero muy lenta con penetraciones lentas, pero muy profundas y luego también profundas, pero más rápidas, de vez en cuando, se la sacaba y la volvía a meter y se movía en círculos elevando a veces su cuerpo sobre el de ella para que su verga rozase el clítoris de la muchacha provocando que de los gemidos y jadeos pasase a dar auténticos gritos de placer. Se la sacó en el preciso momento que la chica tenía un orgasmo que la dejaba medio desmayada y la ayudaba a ponerse a gatas. Cogiendo con el pene parte de los fluidos que de ella caían por sus muslos fue lubricando el culo. Poco a poco la iba punteando el agujerito trasero y a penetrarlo hasta que venció la resistencia del esfínter y sujetándola de los pechos la penetró de un solo golpe follándola al mismo ritmo que antes el coño.<br />
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Yolanda que era un poco el comodín de todo fue a donde ella para que la muchacha la comiera el coño, pero Fernando saliéndose del ano de Kristin se fue con ella tumbándose en el suelo y haciendo que Yolanda le cabalgase penetrándose el coño con su polla. El desde el suelo la apretaba los pechos sobándolos, excitándola todavía más. Alba, por su parte a cuatro patas delante de ella ensartada por el culo por parte de Javier, lamía el clítoris de Yolanda con auténtico deseo excitando a su amiga tanto que estallaba en un gran orgasmo resbalando sus flujos por la polla de Fernando y cayendo hacia su ano y cogiéndolos Alba con la lengua y saboreándolos.<br />
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Kristin cabalgaba a Antonio ya como una auténtica posesa y después de dos orgasmos apretando la polla en cada uno de ellos sintió como el hombre pellizcando sus pezones la avisaba de su pronta eyaculación. Ella se salió de encima y puso su cara delante de la polla lamiendo y recibiendo en ella toda la leche del hombre que muy abundantemente la regó de tal forma que la llenó de semen. Luego con la lengua limpió los restos de la corrida del pene de Antonio y se quedó sentada a su lado besándose en suaves muerdos con él y observando a sus dos amigas jodiendo como locas con los dos camareros y entre si.<br />
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Javier que estaba follando el culo de Alba sosteniéndose del pelo de la chica avisó con un gemido gutural su pronta venida y extrayendo la verga se masturbó en las nalgas de la muchacha hasta eyacular sobre la espalda de Alba. Yolanda entretanto se levantó del pene de Fernando y metiéndoselo en la boca se lo mamó hasta que notó la pronta corrida y la sacó colocándosela entre los pechos y haciéndole una cubana hasta que el hombre tuvo un gran orgasmo llenando de semen sus pechos. Kristin se acercó y cogió la leche con la boca y se la pasó a ella besándose luego. Volvían a estar calientes. Se colocaron una frente a la otra con los conejitos rozando y follándose mutuamente. Alba por su parte se puso sobre la boca de Kristin recibiendo su experta lengua en su coño. Antonio después de recuperada la potencia acercó la polla a la boca de Alba que la cogió y de lo mojada y caliente que estaba se la metió de una vez en la boca y la mamaba como una putita. Fernando entretanto se acercó por detrás de Alba y se la metió en el culo de una sola vez pasándola a follarla así de rodillas sujetándola de los pechos y besándola en el cuello. Ella mientras era lamido su coño por Kristin sacaba su culo en pompa para que Fernando se la clavase más profundamente y mejor. Javier por su parte se colocó cerca de Yolanda que no necesitó que se lo dijeran dos veces y se puso a mamar. Era una auténtica orgía entre compañeros de trabajo en el hotel aunque follaran en casa de uno de ellos. Estaban a mil todos, ellas continuamente teniendo orgasmos y ellos cuando estuvieron a punto se lo avisaron a las chicas que se pusieron tumbadas en el suelo con las bocas cerca para recibir el semen de las tres pollas que las llenaron de leche allí donde caía. Acabaron y cada uno y una se ducharon, algunos por parejas y otros solos, luego cenaron y cada uno se fue a su casa, pero después de haberse citado para la próxima vez que pudieran repetirlo.

Cuatro contra dos putas

Universitarias calientes, universitarios calientes
El siguiente relato sucedió un día cuando estaba en la universidad, hace unos años, con motivo del fin del primer cuatrimestre, un amigo, José, dio una fiesta en su campo de Paymogo, aprovechando que no había mucha gente por la zona y que no debería de haber problemas por los ruidos, pusimos un dinero cada uno, éramos bastante gente, se compró lo necesario, y quedamos en hacerla el sábado siguiente, lo único que había que llevar era un colchón de camping y un saco para dormir, pues no había cama para todo el mundo.<br />
Cuando llegó la fecha señalada yo me fui en mi coche con José, Luís y Sixto por la mañana, para preparar las cosas, había treinta y dos invitados, llevaba el remolque que tenía acoplado cargado de bebidas y comida. Una vez que llegamos, pude contemplar el campo de José, tenía dos hectáreas, con una casa grande de dos plantas, un garaje inmenso adjunto a la casa, una zona con animales, y varias casitas más llenas de cosas. Descargamos todo en el garaje, llenamos los congeladores de la cochera con el hielo, las bebidas fuertes las pusimos en el salón así como la comida que no necesitaba refrigerarse, la cerveza la metimos en el frigorífico de la cocina, así como el resto de la comida, finalmente terminamos de colocar los pequeños detalles que faltaban e hicimos la instalación musical para la noche y nos relajamos en el salón esperando el momento del inicio de la fiesta hablando de cosas, sobre todo de las chicas que iban, de si una nos gustaba más que otra y cosas similares.<br />
Sobre las siete de la tarde empezó a llegar gente, y tras esto fue constante el goteo de gente que fue llegando hasta ser los treinta y dos, nos congregamos entre el salón y el garaje, allí empezamos a beber y a comer la comida fría que habíamos comprado, la mayoría de gente hablaba en grupos, algunos y algunas bailaban. Sobre las diez de la noche la cosa estaba ya bastante animada, mucha gente estaba ya un poco bebida, estábamos desperdigados, muchos estábamos en el salón, otros en el garaje, algunas parejitas estaban liándose en las habitaciones o en el campo, y otros estaban fuera hablando. Yo estaba en un coro con José, Luís y Sixto, además de Lucía, Amparo, Rosana y Claudia. Lucía llevaba un vestido rojo con la falda por encima de la rodilla y un escote mediano, era morena, pelo largo, 1,70, delgada, guapa, pechos redondos al igual que su culito, Amparo portaba unos vaqueros azules y una camiseta blanca, era castaña, pelo largo, 1,70, delgada, linda, pechos grandes, y un culo normalito, Rosana llevaba una falda gris y una camiseta amarilla, era rubia, pelo corto, 1,75, peso medio, no muy guapa, con grandes pechos y un culo también grande, Claudia tenía puesto un vestido verde que le llegaba por las rodillas, con un gran escote, era morena, pelo largo, 1,72, delgada, guapa, pechos pequeños y un culito muy respingón.<br />
Pasada media hora, las cuatro chicas estaban muy contentas, bastante felices, el alcohol les había desinhibido bastante, en el salón estábamos nosotros ocho, un grupo de cuatro, y dos parejas liándose en el sofá, yo empecé a tontear mucho con Lucía, hablábamos mucho, con bastantes risas, delante de todos le decía que nos íbamos a tener que liar, Claudia ante esto me decía que ella también quería, mis colegas me incitaban a hacerlo, yo continuaba con las tonterías y ellas igual. Al rato Luís me dijo al oído que me llevase a Lucía por ahí, que nos la podíamos follar los cuatro, tras un rato de conversación con él acepté, seguimos hablando en el grupito hasta que les dije que iba a la cocina a por algo de comida, miré a Lucía y le dije que si me acompañaba, ella rápidamente contestó que sí, y nos dirigimos hacia allí.<br />
Una vez en el lugar, nada más entrar me enrollé con ella, la estampé contra la pared y estuvimos liándonos un rato, le acariciaba los pechos, la cintura, su culito, ella hacía lo propio con mi cuerpo. Al rato le dije que íbamos a jugar a un nuevo juego, que era sorpresa, que si quería, ella sin saber nada dijo que sí, salimos al salón y nos fuimos al dormitorio de los padres de José, entré e inmediatamente le dije que le iba a vendar los ojos, ella aceptó, cogí un trapo y la vendé, se dejó vendar los ojos mientras su cuerpo temblaba, entremezclados el miedo y la excitación, los sonidos de la fiesta llegaban levemente, me acerqué a ella por detrás y la abracé, mis manos recorrieron su cuello bajando por los pechos, con un movimiento circular, después por su vientre hasta su coñito, la empujé suavemente hacia la cama, cayó boca abajo, me puse detrás de ella, le levanté su falda y me quedé mirándola, tenía un aspecto lujurioso, con los zapatos de tacón, el tanga negro oculto entre las nalgas, y esperando recibir gusto. Pasé mi mano por el interior de sus muslos, obligándola a abrir las piernas, y luego recreándome allí donde el tanga se hundía profundamente entre los labios de su sexo, acariciándolo hasta que noté la presencia de humedad. le dije que la iba a atar para que estuviera inmóvil, ella me dijo que sí, que lo que yo quisiera, tomé cuatro cuerdas que cogí antes del pasillo y las anudé a sus muñecas y a sus tobillos, até cada cuerda a una pata y Lucia quedó tendida boca abajo, ciega e inmóvil, con su trasero ofreciéndose. Tras esto, empecé a acariciar su cuerpo, para posteriormente irle quitando la ropa, le desabroché las tirantas del vestido y se lo bajé hasta la cintura, quedando su sujetador negro al descubierto, estaba cogido por tiras de silicona, se las quité y su espalda tras retirarle el sujetador quedó desnuda. Con los dedos le fui acariciando la espalda, pasándolos arriba y abajo con ternura y paciencia, luego igualmente pasaba mis labios, mis manos, tras esto la giré un poco, quedó de lado, le chupé los pezones, se los lamí, los recorrí con los dedos, soplando los pezones mojados, mordisqueándolos, tras esto, nuevamente la puse boca abajo, me centré en acariciar su cuello, hombros y orejas, dándole masajes con mis dedos, proporcionándole besos y pasando mi lengua, para finalizar en la espalda de Lucía.<br />
Tras esto, le levanté la falda, pudiendo observar sus nalgas y entre ellas su tanga negro, le coloqué el vestido rojo arrugado en la cintura y después le rompí el tanga por los lados, quedando desnuda, atada cada extremidad con la cuerda a cada pata, estaba a disposición mía. Le dije que se veía muy hermosa, que me daba mucho morbo tenerla así, a mi merced, me respondió que hiciera con ella lo que quisiera, estaba un poco bebida y eso le hacía estar más desinhibida, le acaricié su coñito rosado rasurado, estaba muy húmedo, me agaché y lamí su parte interna de los muslos, haciendo dibujos con la punta de mi lengua, acercándome a su coño, después le chupé el pliegue donde las piernas se unen a su coño y posteriormente suavemente aparté los labios superiores, me quedé mirando los labios internos, después los chupé un poco, a continuación separé las partes superiores del coñito hasta que encontré su clítoris, mi dedo estaba muy mojado con sus jugos, acaricié su zona erógena, Lucia estaba retorciéndose de placer, tratando de forzar para que me acercase más a ella.<br />
Momentos después, puse mis labios en su raja, la besé suavemente y después más fuerte, con mi lengua separaba los labios, mi lengua corría arriba y abajo, dócilmente ella separaba más sus piernas, tras un rato así, cogí su clítoris entre mis labios, estaba duro, después lo chupé, podía sentirlo, lo lamí un poco y después lo hice de forma fuerte, presionando dentro de su piel, separaba los labios del coño y metía mi lengua contra su clítoris, lo hacía rápidamente, esto provocaba que sus piernas se estremecieran. Pasados unos minutos, le introduje un dedo en su vagina, lo moví por todos lados dentro, acariciando sus paredes, todo esto mientras continuaba lamiendo su clítoris, luego le metí dos y me puse a acariciarle el punto g, ella se retorcía de placer, le encantaba, gemía de placer, le deslizaba hacia dentro los dedos, al principio despacio y después más rápidamente, la follaba rítmicamente, acelerando cuando Lucia lo hacía, se lo estaba pasando en grande. Lucía boca abajo, yo boca arriba con mi cabeza en su coñito, lamiéndole el clítoris, follándola con mis dedos, acariciando sus pezones duros con mi otra mano, ella temblaba, estaba a punto de correrse, empezaba a tener un orgasmo, no dejé escapar su clítoris mientras ella se movía, lo absorbí con mis labios, mientras mis dedos la follaban, poco después se corrió entre gritos, presioné con mi lengua el lado inferior de su clítoris dejando que mis labios cubrieran la parte superior, movía mi lengua hacia dentro y hacia fuera de su coño, mis dedos los movía también un poco suavemente. Cuando terminó se dejó caer sobre mi cabeza, pude saborear sus jugos, estaba deliciosa.<br />
Estuve durante unos minutos acariciándola para que se repusiera, una vez que lo hizo, me desnudé por completo, llené mi polla bien de sus jugos vaginales, y una vez lubricada se la metí en el coñito, poco a poco fue entrando, su coñito estaba muy húmedo, se introdujo sin dificultad, ella boca abajo amarrada y yo encima de ella, follándome su coñito desde atrás, la postura era muy excitante ya que se podía observar las nalgas y el ano de Lucia mientras la penetraba, y ver cómo mi pene la penetraba una y otra vez, ella gemía sonoramente, cada vez más, estaba muy contenta.<br />
Pasados unos minutos, ella se apoyó sobre las rodillas y las manos en la cama, yo me arrodillé detrás de ella y la volvía penetrar, durante un tiempo estuvimos follando en esta postura, Lucia arqueaba un poco la espalda para permitir que su vulva quedara a mi vista, movía la cintura para provocar la penetración a más o menos ritmo. Transcurridos unos momentos, ella colocó su cara y hombros sobre la cama, continuando de rodillas, enseñándome la grupa, seguí penetrándola colocando mis manos sobre los hombros de ella y continuando los movimientos de ella, haciendo una profunda penetración a la vez que acariciaba el periné y el ano de Lucia, lo que le provocaba un placer extra a ambos, estábamos a punto de corrernos, aceleré el ritmo, los dos estábamos soltando alaridos, hasta que instantes después nos corrimos, llené su coñito de mi leche, ella giró la cabeza con la venda, estaba sonriente, me dijo que no había problema, que tomaba la pastilla, le dije que muy bien, que le quedaba mucho por gozar aun.<br />
Mientras nos reponíamos, cogí mi móvil y le di un toque a Luís, a los pocos minutos abrió la puerta de la habitación, Lucia me preguntó por quien estaba ahí, no le respondí, él estaba esperando ansioso, movía su mano por encima del bulto de su pantalón, segundos después y tras una señal nos acercamos a ella, acariciando su piel, ella me volvió a preguntar por quien estaba allí conmigo, le respondí que se relajara, que iba a gozar mucho esa noche, Lucia tumbada boca abajo en la cama y atada nos dijo que tuviésemos cuidado con ella, acaricié su rajita un rato, contemplando sus agujeros, introduje uno de mis dedos en su vagina iniciando un ligero movimiento de entrada y salida, hasta que noté que la humedad mojaba otra vez mi mano, Luís ya estaba desnudo de cintura para abajo, con su polla apuntado hacia Lucia mientras se masturbaba ante lo que veía, me retiré para permitir que la penetrase, y él se puso detrás y lo hizo sin miramientos, de manera salvaje, haciendo que Lucia diese un pequeño grito ante la invasión de su interior, los movimientos de Luís empujaban a Mar contra el cabecero de la cama, al principio pausadamente, aumentando a intervalos hasta llegar a ser frenéticos, ella los encajaba, con su respiración entrecortada por cada embestida, así estuvo un rato hasta que se notó que Lucía estaba otra vez a punto del orgasmo, Luís aceleró y cuando advirtió que se corría sacó rápidamente su miembro del interior y eyaculó dejando que el semen mojase el trasero de lucía, ambos se quedaron un rato descansando tirados en la cama, después Luís cogió un trapo y le limpió el culo a Luisa.<br />
Tras esto le di un toque a José, el cual apareció al momento, tras vernos desnudos a los tres se quitó su ropa, Luisa me preguntó que si otro tío había entrado, le dije que sí, que se preparase para ser follada de nuevo, ella no dijo nada y se puso a cuatro patas, José sin decirle nada nadie se fue hacia ella y le introdujo su polla en el coñito, Lucía se encontró de nuevo ensartada, era su tercera polla, José no tubo miramiento ninguno, se limitó a follarla de forma brusca y fuerte, ambos gemían pausadamente, Lucía le pedía más, mientras le miraba con la venda puesta, ella parecía una puta con su coñito disponible para todo el que iba queriendo, José continuó un buen rato mientras lo observábamos, hasta que al rato ella alcanzó un orgasmo bestial, chillando fuertemente, José siguió un tiempo hasta que llegó también, sacó su polla y estalló contra las piernas de ella, mojando sus muslos, se quedó tumbado un rato y después con el trapo la limpió.<br />
Le di un toque a Sixto, este tardó en aparecer, y cuando lo hizo fue acompañado de Claudia, la cual se quedó sorprendido ante lo que vio, a nosotros tres desnudos y a su amiga amarrada a la cama, Sixto se desnudó, y tras esto me miró, le dije que era toda de él, suya, se acercó a ella, y Lucia me dijo que este era otro, que ya estaban los cuatro amigos, que éramos unos cabrones, no le contesté, Sixto cogió su miembro y lo pasó cerca del ano de Lucía, para después lubricarlo por su rajita, a continuación abrió sus labios y de una manera suave fue penetrándola, hasta que se la metió completamente, Lucía separó sus piernas y empezó inmediatamente a gemir de nuevo, Sixto se movía despacio, llegando a que en momentos solo la punta estuviera dentro, para a continuación sacudirse y penetrar profundamente, golpeando en el límite. Claudia tras observar un rato esto se empezó a poner cachonda, le gustaba ver como se follaban a su amiga, disimuladamente se acarició sus pechos varias veces, incluso alguna vez se frotó su coñito, así que tras haberlo echo varias veces le dije que se acercase a su amiga y disfrutara también, esta se lo pensó, pero finalmente se acercó a su amiga, le acarició la espalda un poco, y Lucía le preguntó por quien era, no contestó, después Lucía nos preguntó que si habíamos metido a una tía allí también, nadie le dijo nada, Claudia continuó acariciándole la espalda, los hombros, el pelo, todo esto mientras Sixto seguía follándosela. Claudia estaba muy caliente, una mano acariciaba a su amiga y la otra se frotaba los pechos, le gustaba ver como Sixto se tiraba a su amiga y como los otros tres chicos desnudos lo observaban, minutos después se quitó el vestido, se quedó en ropa interior, era negra, los tres nos miramos con cara de lujuria, ella siguió igual, acariciando a Lucía y amasándose los pechos. Momentos después y sin nadie decirle nada, Claudia se quitó el sujetador dejando ver sus hermosos pechos con grandes aureolas, y posteriormente se desprendió de sus bragas, quedando su coñito rasurado libre.<br />
Pasado un rato, me acerqué a Claudia, su cara reflejaba lujuria, inmediatamente ella se agachó, se puso en cuclillas, le puse en los labios mi polla, ella abrió más la boca y se la introdujo, una y otra vez, sorbiéndola, acercando y alejando su cabeza de mi cuerpo, su movimiento era acompasado, disfrutaba chupándome la polla, yo le acariciaba sus pechos, pegándole pequeños pellizcos en sus pezones, Claudia mamaba mi polla, Lucía recibía la polla de Sixto, y los otros dos amigos se acariciaban sus miembros.<br />
Minutos después, entre todos desatamos a Lucía, para posteriormente quitarle la venda, pudo vernos a los cuatro, así como a Claudia, nos dijo que éramos unos cabrones, miró a su amiga y le preguntó que si a ella también se la habían follado, ella le respondió que ahora iba a ser penetrada, dicho esta agarré a Claudia y la tumbé en la cama boca arriba, le pasé mi pene por su húmeda raja varias veces y después se la fui metiendo en su coñito, poco a poco fue entrando, poco después la tuvo entera dentro, y comencé a follármela, mis tres amigos y Lucía me miraban fijamente, excitados, ella me decía que la follase duramente, que Claudia debía de estar bien folladita, una y otra vez iba penetrándola, mientras poco después José cogió a Lucía, la tumbó boca arriba al igual que yo, y se la empezó a follar, estábamos los dos al lado tirándonos cada uno a una chica mientras Sixto y Luís se acariciaban las pollas al ver el espectáculo. Tras bastantes minutos levanté a Claudia, me tumbé boca arriba en la cama, le dije que se pusiera de pie en la cama, ella lo hizo, le dije que se pusiera mirando para el frente, dándome la espalda y que se pusiera en cuclillas y empezase a follar, ella lo hizo, se metió mi polla en su coñito y empezó a subir y bajar su culo, tenía una visión deliciosa, José y Lucía seguían igual, tras unos minutos, empecé a jugar con mis dedos en el ano de Claudia, mojaba mis dedos en su coñito y llevaba los jugos a su ano, lubricándolo durante bastantes minutos, una vez que estuvo bien, le introduje un dedo mientras ella seguía metiéndose mi pene en su vagina, el dedo tras un rato entraba y salía con facilidad, así que le dije que le iba a meter mi polla en su culo, Claudia me respondió que a que estaba esperando, saqué mi pene de su coñito y lo puse en la entrada de su ano, ella fue apretando lentamente, metiéndose el pene en su culito sola, a su gusto, cuando estuvo medio dentro, empezó a subir y bajar, y mientras lo hacía mi polla iba entrando más en su culo, Lucía al verlo le dijo a su amiga que era una viciosa, Claudia se rió y le contestó que a ella solo le gustaba que le dieran por detrás, que el culo era para gozar, dicho esto empezó a follar por el culo, soltando a veces gemidos y otras alaridos de dolor, Lucía continuaba gimiendo de placer,.<br />
Momentos después, Sixto se dirigió hacia Lucía y José, empezó a lamerle las tetas a ella, y después la agarró de la cintura y la levantó, quedando apoyada mientras era follada por José solo por la espalda, a continuación Sixto se puso debajo de ella, aguantando su peso, José continuaba penetrándola mientras Sixto lubricaba su polla con los jugos que soltaban, poco después le puso la punta de la polla en el culo, Lucía le dijo que no lo intentara, que no la follara por el culo, Claudia estaba mirando el acto, y al ver la negativa le dijo que se dejase follar, que demostrase allí delante de todo el mundo lo puta que era, y lo abierto que tenía ya el culo, Lucía le dijo que no le gustaba follar por detrás, que lo hacía por satisfacer a los chicos, tras esto Sixto que había estado lubricando el ano de Lucía le dijo que él quería también satisfacerse con su culo y seguidamente le metió la punta dentro, Lucía soltó un quejido de dolor, Sixto paró unos segundos y le metió otro poco, igualmente se quejó pero Sixto siguió cada cierto tiempo hasta que se la metió entera, una vez dentro Claudia le dijo que ya estaba, que ya podía apuntan en la lista a otro tío más que le había roto el culo, Lucía no contestó, José y Sixto le follaban los dos agujeros lentamente, mientras yo continuaba penetrando el culo de Claudia. Segundos después, Claudia se soltó, se fue hacia Luís, lo sentó en una silla, ella se puso encima y empezaron a follar, para momentos después decirme ella que le tapara el culo, me acerqué a ella y le metí nuevamente la polla en el culo, de esta forma, las dos chicas tenían dos pollas cada una dentro, tapándoles los agujeros. Ambas gozaban ya con la situación, gemían disfrutando de placer al igual que nosotros.<br />
Minutos después Sixto nos dijo que estaba a punto de correrse, Claudia le dijo que se corriese dentro de su amiga, pero este le replicó que no, que mejor se ponían las dos de rodillas y los cuatro nos corríamos en sus caras, como en las películas pornos, Claudia aceptó, Lucía no dijo nada. Instantes después, José dejó de follarse a Lucía, esta se levantó, los tres estaban de pie, aceleré un poco para romperle un poco más el culito a Claudia y saqué mi polla de su agujero, momentos después, Claudia se levantó y los seis mirándonos estábamos de pie, los cuatro chicos acariciándonos nuestros miembros, pasado un intervalo de tiempo, Claudia cogió de la mano a Lucía y ambas se arrodillaron, nos acercamos a ellas y Claudia cogió con cada mano una polla, la de José y Luís, y empezó a masturbarlas enérgicamente, con la boca abierta, deseosa de semen, Lucía más tímidamente y masturbándonos despacio agarró la de Sixto y la mía.<br />
Sixto a los pocos segundos se corrió, cayó un chorreón sobre la cara de Lucía, y el segundo dentro de la boca de Claudia, después, Luís soltó su esperma en la boca de claudia, y refregando después su polla por la cara de Lucía, lo mismo que hizo José, por último le solté un chorreón de leche en el ojo de Lucía y el resto en la boca de Claudia, una vez que terminamos Claudia nos enseñó su boca llena de nuestros sémenes, para luego tragárselo, seguidamente miró a Lucía y con la lengua le fue quitando los restos de semen que tenía en la cara, para finalmente darse un morreo con ella.<br />
Cuando terminamos nos fuimos al aseo a limpiarnos, primero los chicos ya que era más rápido y después las chicas. A la media hora bajaron las dos al salón, como si no hubiera pasado nada, nos bebimos otras copas y continuamos hablando, y disfrutando de la fiesta hasta que el cuerpo aguantó.