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Mi Primera vez gay
De cómo un señor mirándome jugar, aprovecha que me quedo solo, y me tienta a tener sexo con él, y lo atraído que me sentí por su propuesta.
No podía creer lo que sentía, era algo diferente, me volvía loco y gritaba de emoción, así fue mi primera experiencia con otro hombre. Hola me llamo Arturo y les voy a contar mi primera vez con otro hombre, le llamaremos el grand.<br />
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Soy deportista me gusta mucho el basketball, todos los días voy al parque local a jugar, ese día nunca me imaginé lo que pasaría. Ya tenía la tentación, los pensaba y cavilaba cómo sería estar con otro hombre, pero nunca me atrevía. Llegué a jugar basketball ese día como siempre, mientras jugaba notaba que este señor me miraba y me miraba, sentía sus miradas, pero por alguna razón no me molestaban, después del juego todos los muchachos se fueron solo quedamos él y ello, yo seguí jugando solo, entonces el señor como de unos 46 años se acercó a mi, yo tenía 30 en el momento y me dijo me gusta como juegas, pero te confieso algo más, me gusta como mueves el culo, su comentario no me ofendió, le pregunté que dice, el respondió, que me gusta como mueves el culo, en ese momento yo sentí un escalofrío de pies a cabeza y sentí nervios, no lo podía creer me estaba gustando lo que me decía este hombre. <br />
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Me preguntó como te llamas, me llamo Arturo le dijo, donde vives me preguntó, cerca de aquí le dijo. Me dice jugamos un 21, si le digo, el señor no era muy bueno para jugar basketball, pronto le gané. Cuando terminamos me dice, te juego por ese culito, cómo le digo, si dice: te juego por el culito que cargas, de nuevo sentí el mismo escalofrío, pero era una sensación que me gustaba, no le digo, yo no hago eso, pero podrías comenzar dice, tienes buen culo, y si te dejas que yo lo disfrute, te aseguro que gritarás de emoción. De emoción le digo, ¿por qué? Me contesta porque cuando sientas mi verga entre tus nalgas y luego dentro de tu culito te va a gustar. No lo niego en el momento sentía nervios, pero la tentación me llamaba la atención. Le contesté sabe algo no se, tengo la tentación, pero tengo poco miedo a que no me guste y me duela, pronto contestó, mira lindo, yo te la dejo caer suave, te la meteré despacio, te trataré con compasión. <br />
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No se que pasó, pero acabamos yendo a su apartamento, vivía a unas millas de ahí. Ya en su apartamento me sentó en su sofá y me ofreció un refresco, yo acepté. Luego ya en sofá sentados juntos los dos y me dijo, entonces que, me dejas cogerte, le contesté, sabe que no se, me llama la tentación, pero la verdad a mí no me gusta, y me da cosa besarlo en la boca y besar su verga, no hay problema dice, solo abre tus piernas. Vamos pues dije, me llevó a su recámara, apague su luz le dije, en los oscuro tendré más valor. Ya en lo oscuro se desnudó y me desnudé. Me acostó en su cama boca abajo, y me empezó a acariciar las nalgas, a mi me gustaba, luego me acariciaba la espalda y yo lo disfrutaba, me empezó a besar el cuello y de nuevo yo lo disfrutaba, se acostó arriba de mi y de repente empezó a pasar su verga por mis nalgas y me besaba el cuello. Después con sus manos abrió mis piernas, todavía yo boca abajo y me pasaba su verga por el culo. Luego me volteó se sentó en mi pecho y, me agarró las manos y se las colocó en su verga, me empujó mis manos con su verga y la puso en mi boca, me dijo prueba lo que te vas a comer, no se que pasó, me gustaba, empecé a chuparla, después quitó su verga y me volteó boca abajo, y me dijo, creo que estás listo, me abrió las piernas con sus manos. <br />
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Agarró una crema y me la untó en el culo, me dijo, es para que se resbale mejor, se puso un condón y me empezó a acariciar mis nalgas con una mano y con la otra sostenía su verga y me la ponía en el culo, de repente me puso sus dedos en mi culito y me abrió poquito mientras que ponía la verga poco a poquito dentro, a mi me gustaba mucho lo que sentía, luego me levantó de las nalgas hacia el cielo y me metió la verga un poco más, sus manos seguían acariciando mis nalgas. Me dijo que sabroso culo, tenía razón, estás buenísimo, sus palabras me excitaban, luego me metió toda la verga, yo grité de emoción y en peso a sacarla y meterla suavemente. Yo gritaba de gusto, sentía algo que nunca había sentido y me gustaba, pero mucho. <br />
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Me estuvo culeando despacito por unos 10 minutos, no podía yo más, la emoción y desesperación era demasiada, aquella verga me estaba dando un placer tremendo y una tentación que nunca había sentido, le supliqué que me diera un poco más duro y rápido, el lo hizo, me gustaba más y más, después de otros diez minutos y algunos 5 orgasmos, no podía más, quería más duro, me encantaba mucho y no me satisfacía, le pedí que me diera duro y rápido, el lo hizo yo pujaba mucho, sudaba y sentía orgasmo tras orgasmo, sus palabras me emocionaban y sus verga me satisfacía, me decía que culo, que culo, estás buenísimo, que culo, me culeó como una hora. Ya cansado los dos y satisfechos, me vestí y me fui. Días después lo miré en el parque y de nuevo terminé en su cama, estuve con el unas 15 veces, después me moví y nunca lo busqué, ninguna de esas 15 veces fue más que otra, todas fueron super.
Sobrino y amigo
Lo mejor que me ha pasado, es tener a 2 chicos boca abajo gozando de ser besados y dedeados a más no poder
Hola que tal, me llamo Tomas y vivo en la Ciudad de México. Actualmente tengo 27 años y quiero contarles algo que paso el año pasado. Tengo un sobrino que tiene 18 años, se llama Toño y la verdad, me da pena decirlo, pero se puso muy bueno. Cuando era más chico se veía muy flacucho, ya más grande comenzó a engrosar y comenzó a hacerse todo un hombre, en alguna ocasión pasé a dejarle unas cosas a su mamá y bajó en shorts y se le veían unas buenas piernas, no excesivamente torneadas, pero bastante velludas, eso fue hace tiempo y yo me imaginaba en mis sueños estar cerca de esos vellitos, acariciarlos y besarlos. El procuraba estar cerca de mí, me llamaba por teléfono y a cada rato quería que pasara por él para llevarlo a dar una vuelta, pero como era muy flojo en la escuela, no lo hacía, hasta que fue su mamá la que me pidió que estuviera más cerca de él y que conviviera más, incluso que le despejara dudas acerca de su crecimiento, de la sexualidad ya que el papá vive lejos y están separados y no les hace mucho caso. Y bueno, pues a quien le dan pan que llore, así que decidí estar más cerca de mi sobrino.<br />
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Una vez, llegó a mi oficina y me acompañó a ver algunas cosas, en el camino empezamos a platicar acerca de si se masturbaba y si había tenido relaciones, me dijo que si se masturbaba, pero aún no había tenido relaciones y le prometí que yo lo iba a llevar a algún lugar. Traté de empezar con detalles para ver que tanto sabía y si en algún momento comenzaba a excitarse. Ya eran más de las 5 pm así que ya no regresé a la oficina y le sugerí a mi sobrino que fuéramos a la casa a tomar una cerveza y seguir platicando. A él le encanta tomar, está en la edad de comenzar a ir a fiestas y emborracharse con sus amigos, así que le encantó la idea. El mide más o menos 1.70, es delgado, de tez morena, ojos cafés y cabello lacio castaño, acostumbra como los jóvenes, andar con playeras cortas y jeans a la cadera mostrando los boxers y por supuesto tenis. Ese día, le invité una cerveza y después un tequila, al tercer tequila me di cuenta de que ya estaba medio tomado, así que seguimos la plática. Le comenté lo maravilloso del sexo y le comencé a preguntar acerca de como se masturbaba, si usaba alguna crema o algo y estuvo platicándome, mientras me di cuenta se tocaba constantemente, no se si se estaba excitando, pero yo estaba excitadísimo. Seguimos platicando y ya casi era borrachera, que yo aprovechaba para pasar mi mano sobre sus piernas, cerca de su pecho o incluso rozarle las nalgas. Me contuve y le dije que era hora de dejarlo en su casa, pero que más adelante nos veríamos otra vez para seguir con la plática, y que a lo mejor sería en fin de semana para que se quedara a dormir.<br />
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Fueron días y noches interminables, ya quería estar nuevamente con mi sobrino, y el me llamaba, pero dejé que subiera de tono su insistencia, que él deseara mucho el vernos. Y así fue. Como al mes y medio, acordamos que pasaría por él a su escuela y que haríamos algunas cosas, que le iba a conseguir una película muy buena y que después iríamos a verla a mi casa. El por supuesto no sabe que soy gay, bueno nadie de mi familia, así que la película sería hetero. Así fue y cuando llegué por él, cual sería mi sorpresa que me dijo que había platicado con un amigo lo buena onda que yo era y que si no había problema de que fuera también con nosotros. Le pedí que llamara al amigo, y era otro chico, se veía más alto que mi sobrino y de mejor complexión, moreno claro, barba partida y de unos impresionantes ojos negros con largas pestañas, se llama Israel. No pude negarme, solo le pregunté si estaba interesado en una jornada donde se aclararan dudas, tomáramos unos tragos y la pasáramos bien, a lo que contestó que adelante, él ya tenía 19 había perdido un año escolar y por eso cursaba el mismo grado que mi sobrino. Así fuimos los tres a mi casa, en el camino platicamos de cosas vanas, quizás intentando distraerme de tener para mí a esos dos jovencitos con sus vergas nuevecitas, tan calientes y tan cerca.<br />
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Llegamos a la casa y estuvimos platicando, yo siempre en la posición del gurú que lo sabía y lo había hecho todo (¡¡hetero!! ja, ja,) y ellos super interesados. Después de una cerveza, le dije a mi sobrino que no sabía tomar y que debía aprender así que le hacía pruebas para que adivinara los cócteles y tragos que les preparaba a él y a su amigo, viendo como poco a poco se iban emborrachando. Seguimos la plática hasta que les conté de una experiencia con un beso negro, a lo cual los dos pusieron una cara, no creían que un hombre pudiera disfrutar cuando se le chupa el ano, pero estaban muy interesados. Fue ahí cuando les platiqué también que la diferencia entre una verga flácida y una erecta en medidas era muy importante para una mujer, sabía que eso les iba a interesar, así que les dije, como ven si nos las medidos y lo revisamos, estaba nervioso por su contestación, pero yo creo que la plática, su interés por ser unos sementales y los tragos, hicieron que respondieran afirmativamente, incluso hasta emocionados.<br />
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Acto seguido, traje una cinta métrica y con mucho control, me quité los pantalones, ellos me vieron y les dije que hicieran lo mismo para estar más cómodos, al fin que se quedarían a dormir. Casi no puedo controlar mi erección al ver las piernas velludas de mi sobrino, y sobre todo las piernas morenas de Israel, velluditas y bastante mejor que las de Toño. Me hinqué con la cinta frente a mi sobrino y le pedí que se bajara el boxer, tomé su deliciosa verga, olía riquísimo a limpio, a nueva, rosadita y de muy buen tamaño, le medía 6.5 cms de largo por 3 de ancho, le toqué los huevos, y mis caricias eran delicadas, por lo que vi como se le comenzó a parar un poquito. Con Israel, la cosa estuvo mejor, ya que su verga es más gruesa, pero más corta, la de él media 3.5 de ancho, pero tan solo 5 de largo, por lo que aproveché para comentarles que una vez erectas se verían diferencias que eran importantes en la cama (ah que mentiroso). Sentí que Israel estaba nervioso, al fin era la primera vez que me veía por lo que lo toqué más tiempo y si alcancé a sentir que se excitó, por eso le pedí a él que fuera quien me midiera, se hincó, me bajé los calzoncillos y me tomó entre sus manos, que estaban frías, era impresionante, y fue muy concreto, pero me miraba mucho a los ojos, la medida fue 5.5 de largo y 3 de ancho. Ya así en calzones, seguimos con los tragos y la plática y les sugerí que una buena idea era poner la película así que pasamos a mi recámara y nos pusimos cómodos, puse la película, la cual tenía más o menos a los 25 minutos de empezada una escena donde se veía un beso negro. Empezamos a verla y les dije que si querían ponerse más cómodos estaba mejor, yo me coloqué a un lado de Israel, el cual quedó en medio y Toño a la derecha, les dije que no importaba si se excitaban, incluso si querían jalársela que aprovecharan que conmigo no había bronca y es más yo aprovecharé también. Así que me bajé la trusa y comencé a acariciarme, me quité también la camisa y me acaricié el pecho y los pezones. Les comenté si alguna vez sabían que los pezones eran terminales nerviosas sumamente excitantes para los hombres, pero que no se usaban mucho, y que se acariciaran.<br />
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Se que les metí bastante alcohol, pero no creía que fueran tan dóciles, se subieron la playera y se comenzaron a acariciar, así que decidí que era el momento de actuar y le ayudé a Israel a quitarse la playera y le comencé a acariciar la espalda, así me di cuenta de que tenía bastantes vellos al final cerca de las nalgas, él se inquietó un poco, pero le comencé a bajar el boxer y ya tenía una preciosa y morena verga bastante gruesa que comenzó a jalar. Le comencé a besar un pezón y le encantó, mientras acariciaba el otro, y con mi mano tocaba la verga de Toño que estaba ensimismado con la película. Paulatinamente bajé con mis besos hasta llegar a la verga de Israel y comencé a chuparla, el puso su mano sobre mi cabeza y me movía de arriba hacia abajo. Gemía mientras le dijo a Toño, es padrísimo, dejé de mamar y le pregunté a mi sobrino si quería probar y asintió, por lo que me puse en medio de los dos y comencé a mamar la verga de Toñito, era maravilloso sentir su sabor, estaba grande, dura, durísima, ya estábamos entrelazados los tres desnudos en mi cama, cuando llegó la escena del beso negro y los dos se sorprendieron, les dije, ya ven, eso es normal, ¿quieren intentarlo?... A lo que mi sobrino dijo que le daba pena, pero Israel quedó mudo, por lo que aproveché y le dije, mira ponte boca abajo, viendo a la tele, aproveché para besarle desde la nuca, y acercar mi verga a su culito que provocó que abriera un poquito las piernas seguí besando hasta llegar a su hermoso y súper peludo culito el cual besé, super excitado y a él le encantó, lo puse en cuatro y le seguía jalando la verga, estaba desecho, por lo que Toño se acercó y me dijo haber mejor si, por lo que también se puso boca abajo y seguí con él mientras le besaba el culo a mi sobrino, comencé a meterle el dedo a Israel, el cual no dijo nada, nada más volteaba para ver que Toño no lo viera.<br />
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Ha sido de lo mejor que me ha pasado, tener a 2 chicos boca abajo gozando de ser besados y dedeados a más no poder, necesitaba coger... esta historia seguirá... ya que disfruto al contarla y quiero poner al máximo los detalles.
La Experiencia mas increible
Yo mamaba apasionadamente sus vergas como si fuera un hambriento y al mismo tiempo me masturbaba con mi mano derecha.<br />
Hola soy yo otra vez César, el chavo que tuvo la experiencia con mi Doctor. Aunque parezca muy mamón y no me la crean tuve otra experiencia y esto ya va hacer casi una semana. Resulta que cuando estábamos de regreso a Nuevo México, durante el trayecto en la camioneta que papá iba manejando, estaba una estación de Control Militar, ellos nos pararon según para estar seguros de que no llevábamos drogas y esas cosas. <br />
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Mis papás se bajaron del carro, pero yo me quedé en el carro en donde observé a un militar gigante, media como 1.90, y de repente abrieron las puertas de la camioneta, y vi a otro hermoso militar de tez clara y tenía unos ojos hermosos, estaba tocando las puertas y la parte del techo de la camioneta, mi sensación fue tan fuerte que recordé mi asunto con el doctor y decidí tocarle la mano al militar, él se me quedó viendo algo sorprendido y me quitó la mano:<br />
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Militar- ¿por qué hiciste eso?, yo me puse nervioso y le dije que si no tenían baños, algo así para disimular, él me contestó con más tranquilidad y me llevó a donde estaban los baños, pero durante el trayecto me le quedé viendo al militar gigante, y él también alcanzó a distinguirme y vio que iba hacia los baños.<br />
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El militar de tez clara me dijo que me esperaba afuera, en eso yo entré e hice del baño (oriné), noté que mi pene estaba semi-erecto a lo que dije en voz alta -con ganas de mamar un pene- en eso que va entrando el militar gigante y sólo se me quedó viendo, yo algo rojo por que creí que me había escuchado, en eso sólo me dirigí a lavarme las manos e irme del baño, pero el militar gigante me dijo que me detuviera, fue caminando hacia la puerta y llamó al otro militar hermoso quién esperaba en la puerta, yo estaba algo asustado por que pensé que ellos eran homo fóbicos, de repente el militar gigante le dice al otro:<br />
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Gigante- Alcancé a escuchar que este muchacho decía que tenía ganas de mamar un pene. Los dos militares se quedaron viendo a los ojos y el militar hermoso fue a la puerta y la cerró con llave, al mismo tiempo que el otro militar se estaba bajando el zipper de sus pantalones y me estaba mostrando tremendo paquete, yo me logré excitar más que mi semi-erección se convirtió en una full, el militar gigante movió su mano señalando que fuera con él, a lo que yo accedí y lo primero que hice fue acariciar su paquete hincándome ante él, mi excitación era tal que no me importó y bajé sus boxers y su pantalón hasta que esa hermosa polla de 18cm. hizo su presencia, yo la empecé a acariciar y el militar tomó mi cabeza y me dirigió hasta chocar con su pene, a lo cual yo abrí mi boca y se la empecé a mamar.<br />
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Yo estaba tan concentrado mamando la verga al militar gigante, que me había olvidado de él otro, hasta que sentí una presencia que se fue posando detrás de mí, y me fue bajando mis pantalones lentamente a la vez que me acariciaba mi cuerpo, en eso que volteo a ver y tal fue mi sorpresa que el otro militar estaba enseñándome su pene, medía como unos 16cm., la acaricié y me lancé sobre ella mamándola apasionadamente, disfrutando de dos vergas bellas, los militares se estaban besando mientras yo mamaba sus vergas como si fuera un hambriento y al mismo tiempo me masturbaba con mi mano derecha, no podía creerlo.<br />
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Después de que se oyeran como gemían los militares de tales sensaciones tan ricas, me separaron de sus penes y el militar chico se hincó ante mi para poder mamarme mi pene, una vez más que rica sensación se siente, mientras que el otro militar sacó un condón y me empezó a llenar de jabón líquido en mi culito, cuando de repente siento que algo choca contra mi culo, yo no me pude resistir y abrí mis piernas para que me pudieran penetrar a lo que el gigante lo hizo fuertemente, yo no pude contener más y me vine en la boca del otro militar mientras gritaba de placer. <br />
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El militar no dejaba escapar ni una gota de mi néctar, y el otro me embestía cada vez más fuerte gimiendo de puro placer. Cuando ya no había quedado rastro alguno de mi semen, el hermoso militar se masturbó en frente de mi cara gritando -abre la boca, prueba mi leche-, y de repente un torrente de líquido blanco fue lanzado a mi cara tratando de poder comerme su rica leche, ambos estábamos exhaustos, pero el gigante aún embestía con fuerza hasta que no pudo más y se vino dentro de mí, abrazándome fuertemente y cubriéndome, si...aún recuerdo el olor a macho que tenían esos militares. <br />
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Después me tuve que cambiar rápidamente por que mis papás estaban esperando mi regreso, el cual el hermoso militar me acompañó hasta la camioneta y me tocó una nalga, murmurándome -espero que tengas buen viaje, y gracias por este momento-...yo sólo me empecé a reír y al ir alejándome del campamento vi como esos dos machos se quedaban viendo mi marchar, sin decir una palabra.<br />
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Espero más comentarios de estos 2 relatos que publiqué, espero que pronto me pase otro encuentro similar, sobre todo contigo X.
Mi querido doctor
Yo estaba a mil, me estaba volviendo loco por la manera en que lo hacía, hasta que se dio cuenta que me iba a venir, después me cargó y me sentó arriba de su miembro él cual se fue introduciendo poco a poco, yo era virgen por lo cual gemía de placer y dolor a la vez<br />
Hola tengo 18 años, era virgen y este relato que voy a contar a continuación ocurrió hace dos semanas y media. Resulta que yo soy de México y por lo tanto tengo familiares por esos rumbos, en las fechas festivas de diciembre siempre vamos para allá, y en esos viajes aprovecho para darme una revisión general con el médico. <br />
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La primera vez que fui a la cita con el médico Santander, me pasó a su consultorio donde me dijo que si era tan amable de quitarme toda la ropa, en donde yo por supuesto accedí pues todo era parte de la revisión general, debo aclarar que yo soy bisexual y por lo tanto el doctor me atrajo desde que vi su hermosa cara, durante la revisión todo marchaba viento en popa, hasta cuando revisó mis partes íntimas fue ahí donde me puse un poco rojo por tal situación y el doctor me comentó:Doctor- tranquilo no hay nada de que preocuparte, todos los hombres tenemos que hacernos revisiones y esto es parte de la revisión.<br />
Yo me quedé como estatua y solo asentí con la cabeza, pero el problema es que mi pene se estaba adoptando la erección razón por la cual yo estaba rojo.<br />
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Al final de la consulta me dijo que me vistiera y que me iba a esperar en su escritorio, ya estando en ese lugar me dio otra cita con él para recoger los resultados. Al día siguiente tuve que ir una vez más a su consultorio a recoger mis resultados de la previa revisión, él me estaba esperando en su escritorio a la vez que su puerta estaba abierta:Doctor- Pasa, te estaba esperando-Acción que hice inmediatamente, a la vez que me dijo que cerrara la puerta, tomé asiento y no me dio los resultados si no que me dijo otra cosa:Doctor- Desde la otra cita te noté algo extraño, ¿dime que fue lo que pasó en realidad?César- No sé de que me habla, sólo estaba un poco avergonzado por la situación eso es todo.<br />
Doctor- Dime, vamos no tengas miedo... lo que me inspiró más confianza y respondíCésar- Ya le dije que no era nada... pero en ese momento me tomó por las manos y se fue acercando cada vez más a mí hasta que nuestros labios chocaron, yo no sabía que hacer y por tal motivo me separé de él y me fui de su consultorio, pero él había llamado a mis padres que tenia una cita más con él a la cual tuve que ir.<br />
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En la tercera cita, yo estaba decido a que si algo pasaba era el momento, ya que mi cuerpo deseaba a ese doctor, desde que le vi el paquete que se cargaba. Cuando estaba caminando una vez más vi su consultorio con la puerta abierta y pasé para ver cual era la razón de la cita.<br />
Doctor- Cierra la puerta y pasa a desvestirte, tengo que revisar algo (estaba muy serio).<br />
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Yo hice lo que me indicó y me empecé a quitar la ropa, la revisión fue normal hasta que después de unos minutos el me agarró mi pene de cierta forma que hizo que me calentará a mil, y en eso me pregunta:Doctor- Dime algo, te gusta que haga esto.<br />
César- Mmm... No lo puedo negar, me gusta mucho, por favor siga. Acto seguido fue que acaricié sus hermosos pectorales, y él se fue quitando su ropa para quedar completamente desnudo. Logré notar que él también tenía su pene duro, lo agarré nos estábamos masturbando lentamente a la vez que nos besamos, después mis labios fueron recorriendo sus pectorales, su rostro, su abdomen, hasta llegar a la parte más deliciosa, su pene, el cual estaba caliente, lo miré por unos segundos y lo introduje en mi boca, lo mamé hasta que logré escuchar un gemido de su parte, entonces decidí parar y nos acostamos en un sofá que tenía, pero él me agarró fuertemente y fue bajando ahora para mi pene, él me estaba haciendo sexo oral, lo mejor que he tenido hasta el momento, yo estaba a mil, me estaba volviendo loco por la manera en que lo hacía, hasta que se dio cuenta que me iba a venir, así que se paró, fue a su escritorio y sacó unos condones, él se colocó uno en su rico miembro y me empezó a lamer el culo con su lengua, tremenda sensación no cabe duda, después me cargó y me sentó arriba de su miembro él cual se fue introduciendo poco a poco, yo era virgen por lo cual gemía de placer y dolor a la vez, cuando su miembro estuvo adentro de mí, se paró por un instante y después empezó a hacer movimientos circulatorios, por fin alguien me había penetrado. <br />
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Cuando noté que otra vez se iba a venir, lo detuve y sacó su pene, ahora fui yo quien agarró un condón y lo puse en mi verga, él se acostó en el sofá y abrió las piernas, acto seguido introduje mi pene en su hermoso culo y logré escuchar como gemía de tal placer el cual me hizo excitar más, yo lo embestía a tal grado que estaba a punto de venirme, cuando el doc se dio cuenta se separó de mí y me quitó el condón, ahora me estaba masturbando con sus hermosas manos y yo también hice lo mismo hasta que tremendos chorros de líquido seminal cayeron sobre él al igual que su rico néctar cayo sobre mí, después nos besamos por largo tiempo hasta quedarnos acostados en el piso, sin decir una sola palabra de lo sucedido. Lo último que me dijo ese doc fue, - te estaré esperando para tu siguiente consulta, haber que se da-.
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